PONENCIA APROBADA EL PASADO 28 DE NOVIEMBRE EN EL XII CONGRESO UNIÓN DEL PUEBLO LEONÉS. Propuesta de participación de UPL en una plataforma leonesista amplia y transversal

XII CONGRESO UNION DEL PUEBLO LEONES.
PONENCIA: Propuesta de participación de UPL en una plataforma leonesista amplia y
transversal.



En entrevista al diario digital Leonoticias el 20 junio 2021 afirmó nuestro secretario general,
Luis Mariano Santos lo siguiente: “Sabemos que el leonesismo es mayoritario y transversal
porque no solo se refleja en la UPL, también hay socialistas leonesistas, y hay mucho votante del
PP que también. Nosotros aspiramos a tener esa mayoría de la Región Leonesa situado en busca
del objetivo final: tener una comunidad autónoma y marco territorial.”
Ese es el reto que tenemos delante desde UPL : ¿ cómo conseguir que el leonesismo, que ya
es mayoritario en la sociedad leonesa, se transforme en mayoría de leonesismo político en las
instituciones? , ¿ cómo transformar esa mayoría leonesista social en la mayoría leonesista
política.?
En UPL como partido llevamos luchando desde 1991 por la autonomía, es una gesta sin
precedentes para nuestra región : habernos mantenido activos y haber conseguido que nuestro
mensaje calara tan profundamente en la sociedad leonesa como para qué concejales de todos los
partidos voten por la autonomía leonesa.
Por eso está ponencia plantea que debemos de dar un paso más allá y que desde UPL se
impulse una plataforma que contenga a todos los leonesistas presentes en la sociedad leonesa no
solo los que ya estamos en UPL, sino ampliar a otros que no lo están y por falta de impulso
político no se han aproximado a nuestro partido.
La historia de UPL ha sido tremendamente complicada, esta en la mente de todos y no
merece la pena detenerse en ello, esto ha generado que muchos leonesistas nos vean con recelo,
además de la existencia de un problema general en la sociedad de desconfianza a militar en un
partido político, no solo el nuestro , sino todos los demás.
Por eso debemos lanzarnos a promover una herramienta política mas allá del partido que
permita la participación de muchos sectores sociales y personas individuales que quieren
mantener su independencia política de los partidos pero quieren participar políticamente en la
promoción de nuestra tierra.
Una plataforma transversal cómo lo propone Luis Mariano en la entrevista nos permitiría
aglutinar a todos los sectores de la sociedad leonesa que, sin perder su identidad, podrían unir
sus fuerzas en una opción política para las elecciones y para a tener fuerza posteriormente como
activistas en la sociedad leonesa. Debe dar un cauce para la representación política a una gran
cantidad de asociaciones, personas y movimientos que están trabajando en el mundo social
leones.
Existen muchos modelos a seguir pero el que mejor ha demostrado funcionar es el de
Compromís en el País Valenciá, esta es una organización compuesta por tres partidos más una
gran cantidad de personas independientes y sin adscripción a un partido político pero que
participan activamente en el valencianismo. Su principal partido Mes Valencia anteriormente BNV
nunca consiguió representación parlamentaria en las Cortes valencianas hasta que unió entorno al
valencianismo progresista a varios partidos mas y a mucha gente independiente, hoy ostentan la
vicepresidencia de la Comunidad Valenciana y la alcaldía de Valencia algo impensable para este
partido hace tan solo 12 años. La convivencia entre tres partidos más independientes está
perfectamente regulada y ha dado como fruto un considerable éxito electoral y que sea la tercera
fuerza valenciana un movimiento que históricamente fue minoritario.
Esa debe ser la aspiración de la Unión del Pueblo Leonés : promover un movimiento político
que llegue a ser mayoritario en todo el País Leonés , crear una herramienta política que no solo
aspire a ser llave para construir mayorías sino que aspire a ser la mayoría determinante desde
una organización política fuerte y plural.
La creación de esta plataforma daría lugar en un segundo paso a una adaptación a las
especificidades de los tres territorios leoneses de El Bierzo, Zamora y Salamanca en donde
leonesismo no ha alcanzado una cuota relevante de representación política adaptando a sus
peculiaridades a estos territorios.
Para esta adaptación también hay modelos en la política española por ejemplo el Partido
nacionalista Vasco en Navarra siempre fue una fuerza minoritaria, sin embargo uniéndose a más
fuerzas análogas y promoviendo en Navarra la aparición de la coalición Geroa Bai, llegó a
ostentar la presidencia de la comunidad foral.
Modelos hay, UPL debe adaptar aquel que mejor se ajuste a nuestra sociedad para conseguir
ser la fuerza que cambie y dinamice la sociedad leonesa a través de la política qué es,
prioritariamente, nuestro campo de actuación.

Conceyu País Llionés acude a las elecciones autonómicas para multiplicar el voto leonesista en las Cortes de C. y L.

CONCEYU PAÍS LLIONÉS, ante el empuje de la sociedad leonesa que nos lo demanda, y en un acto de responsabilidad social, ha decidido dar los pasos de cara a participar en las elecciones de Castilla y de León, del próximo 13 de febrero 2022.

En principio, hemos procedido a la inscripción, para no cercenar posibilidades. El nombre de la misma será “CONCEJO AUTONOMIA LEONESA  (CONCEYU)”.

El adelanto electoral ha sido un revulsivo para acelerar un proceso en el que estábamos involucrados, y que no era otro que el de aglutinar, en una única opción política, a toda la sociedad leonesa, en nuestra apuesta por una PLATAFORMA TRANSVERSAL PRO-AUTONOMÍA LEONESA, conformando una Agrupación de Electores, que aglutina colectivos y personas progresistas.

Ayer mismo, la Asociación Amigos de los Decreta, que engloba a la intelectualidad leonesa mas lúcida y comprometida, demandaba la candidatura única leonesista que recoja los votos de millares de personas.  Igualmente, la asociación de pacientes de la unidad del dolor, que lucha contra el desmontaje, al que estamos sometidos en León, de la sanidad pública, pide una voz en las Cortes que defienda sus reivindicaciones; muchas más asociaciones, que representan la diversidad de la sociedad leonesa, claman por la unidad de los leonesistas en una plataforma que aglutine a todos los movimientos y reivindicaciones leonesistas, nosotros queremos darles voz.

Conceyu País Llionés seguirá en su camino de continuar aglutinando a toda la sociedad leonesa, para conseguir nuestro claro objetivo, sin ambigüedades, de ser la 18º comunidad autónoma del estado español.

En León tenemos nuestro propio LEÓN VACIADO (LEV) al que debemos atender, y apoyar. Este vaciamiento de nuestra tierra tiene un origen diferencial al del resto de España, como es no tener auto-gobierno; esto ha provocado que el País  Leones sea la región de Europa que más población ha perdido en los últimos años; contra eso vamos a luchar en las cortes CyL.

En su parte transversal de nuestra propuesta, Conceyu País Llionés aporta al abanico político su vertiente progresista, para atraer a las tesis pro-autonomía leonesa a sectores avanzados de  la sociedad  que no se han visto reflejados en las elecciones anteriores. No venimos a dividir el voto leonesista, sí a multiplicarlo,  ni a quitar protagonismo a opciones actuales, si no a atraer a nuestro proyecto a votantes que NUNCA les votaron, les vota, ni votará. Para, de esa manera, hacer un  frente común PRO-AUTONOMIA LEONESA de forma transversal en las instituciones.

El leonesismo es una fuerza transversal, que anida en todos los partidos y tendencias, como así se constata en las mociones pro-autonomía leonesa, donde concejales de todo el abanico político, han votado a favor de nuestra ansiada autonomía. Pero también es cierto que los concejales progresistas se han pronunciado en mayor proporción por la autonomía leonesa que los conservadores; es necesario, por tanto, dar voz a este sector de la población que, como se ha visto hasta ahora, no ha votado leonesista.

Llión/León 30/12/21

Carlos González García. Presidente de Conceyu País Llionés

VOCES del PAÍS LEONÉS- CARLOS CABAÑAS VÁZQUEZ y ALFREDO HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ

Conozcamos de primera mano, desde el respeto y el conocimiento, los sólidos argumentos por los cuales la mayoría de los leoneses y leonesas luchan pacíficamente día a día, sin descanso, hace cuatro décadas, por el reconocimiento de la autonomía leonesa. Me- rece la pena detener la lectura en lo mucho que tienen que decirnos, la comunicación es elemento clave para entender este contencioso identitario que no va contra nadie, sino que es una reacción de supervivencia como pueblo diferenciado, uno de nuestros pueblos milenarios de Iberia, referencia histórica de Europa.

Entrevista a Carlos Cabañas Vázquez y Alfredo Hernández Rodríguez– ZAMORA

Carlos Cabañas Vázquez (Zamora, 1950). Ejerció como maestro en Aliste, Alba, Vidriales y Toro. Fue destinado a Cataluña en 1976. Director del Colegio Font Freda en Montcada i Reixac (1973-76) FLE (francés lengua extranjera, Université d’Angers 1995) y emérito en el Instituto Torre de Malla de Parets del Vallés. Dos veces entre los diez finalistas del Planeta. Publicaciones: “Esto es el País Leonés” “Las huellas del tiempo en el plano de Zamora” y la novela sobre Alfonso IX de León (ordinal tradicional) “Hasta que llegue la noche”. Ex miembro del Instituto de Estudios Zamoranos con la colaboración “el dialecto leonés de Zamora ciudad”, ex presidente de Ciudadanos Zamoranos y vice- presidente del extinto Centro Leonés en Cataluña.

José Alfredo Hernández Rodríguez (Zamora, 1967). Naturalista, guía de observación de fauna y divulgador ambiental. Miembro de la asociación cultural zamorana “Furmientu” y de El Teixu, rede pal estudiu y defensa de la llengua asturllionesa. Colaborador de la revista cultural El Llumbreiru y del diario La Opinión de Zamora.

¿Zamora ha sido castellanizada hasta borrar sus raíces leonesas?

Carlos Cabañas Vázquez: Zamora se ha mantenido leonesa en cuanto a muchos rasgos culturales. La propaganda contraria, para integrar a Zamora en una Castilla expandida, ha sido fuerte y persistente al menos desde mediados del siglo XIX. Era y continúa siendo un modo de mantener controlada a la población provincial a modo de colonia sucursalista. Las raíces leonesas no se han borrado, yacían ocultas y se van desvelando.

¿Qué rasgos se mantienen vivos en Zamora para que la identifiquemos como una provincia leonesa?

Carlos Cabañas Vázquez: Por ejemplo, la gente usa habitual- mente palabras y expresiones en leonés, aunque algunos no saben que lo son. En tiempos de Franco lo ignoraba aún más gente, en esto se ha recuperado más que perdido la identidad leonesa. Tras la tragedia de Riballagu, visitamos el lago de Sanabria hacia 1965, siendo estudiantes de Bachillerato. Se nos decía que aquella zona era “castellana de transición a Galicia” pero oyendo hablar a los sanabreses nos sorprendimos comprobando que hablaban un “dialecto bable” y no gallego. Hoy, prácticamente todos los zamoranos saben que esos “dialectos” son habla leonesa. También se han recuperado ritos y costumbres como las mascaradas, el magosto o las romerías con pendones leoneses, algunos recuperados y todos reconocidos como tales. Incluso se conjetura si la bandera de Zamora es otro pendón leonés. En cuanto a la lucha leonesa, creo que se ha perdido en Zamora, porque las “vueltas de Muga” en Sayago, no se celebran que yo sepa. En resumen, se ha cambiado la forma de interpretar datos históricos o costumbristas, antes bajo un prisma exclusivamente castellanista.

¿Zamora ha sido alguna vez castellana a lo largo de su historia?

Carlos Cabañas Vázquez: Se ha pretendido que así sea, pero, que yo sepa, nunca ha sido incluida la provincia zamorana en la región de Castilla. Aquí hay un gran equívoco, pues habitualmente se reconoce como castellano todo el territorio dependiente de la realeza cuyo primer título era “de Castilla” Para abreviar, bajo ese prisma, serían “castellanas” las tierras del reino de León, pero también Galicia, Canarias, Vasconia, Andalucía o Murcia. Este procedimiento se ha usado con éxito en todo el reino de León por diversos motivos: el expansionismo de la ciudad de Valladolid, los empresarios vascos que utilizaron en provecho propio materias primas y energía de nuestras tres provincias o un potente sector intelectual catalán para marcar diferencias entre el presunto sistema centralista de la “corona de Castilla” y el federalista de la de Aragón. Gran parte de la población de las provincias de Zamora y Salamanca aceptaron el equívoco y con ese tremendo atentado a la geografía se bautizó a Ridonor como Rihonor de Castilla o Gabriel y Galán escribió sus poesías “castellanas” de la zona salmantina y “extremeñas” de la cacereña, cuando todo el mundo sabe hoy que el extremeño es un dialecto del ámbito leonés.

Sin embargo, aun reconociendo las raíces asturleonesas del “estremeño” ha sido reconocido recientemente por el Consejo de Europa (antes lo hizo la Unesco) como lengua independiente.

Carlos Cabañas Vázquez: Lo de “dialecto extremeño” debe cambiarse, pues, por “lengua del ámbito leonés”. No sabía del reconocimiento: esas son ventajas de tener una autonomía propia.

El PREPAL (Partido Regionalista del País Leonés) nació en Zamora, siendo su fundador Francisco Iglesias Carreño. Sin embargo, no ha tenido los resultados que se pretendía,

¿Por qué a su juicio no ha conectado con el votante?

Carlos Cabañas Vázquez: “Nadie es profeta en su tierra” En Zamora, este dicho es perfectamente aplicable y no solo para el caso del PREPAL. Ser sucursalista y no sobresalir para nada también tiene sus ventajas, sobre todo en sociedades muy estamentadas desde tiempo inmemorial, no siempre incorruptas. A los zamoranos nos gustan mucho las canciones napolitanas.

Cuando escucha a zamoranos y zamoranas que son castellanos, ¿su tendencia es rectificarles con argumentos o prefiere no entrar en debates identitarios?

Carlos Cabañas Vázquez: Mi tendencia, a estas alturas, es decirles que no serán muy zamoranos. Si están al tanto de lo que ocurre en Zamora y en España, bien deben conocer que Castilla empieza más que menos atravesando hacia el este el río Bajoz, igual que Portugal comienza al oeste del Duero. Aunque nunca hicieron demasiado caso, la legislación regional de 1833 continúa vigente. Y si dicen lo contrario, debe ser por algún interés.

Como buen conocedor de su ciudad natal y según su experiencia política, ¿qué ha de hacer el leonesismo para implantarse con éxito en Zamora?

Carlos Cabañas Vázquez: Yo no tengo experiencia política en ese sentido. He soportado, que no he vivido la política. Dejé de militar en PREPAL hace muchos años y no milito en ningún otro partido, aunque siempre pongo por delante la cuestión leonesa a la hora de votar. En cuanto a soluciones, está resultando muy difícil romper ese sucursalismo estamentado de los zamoranos y otros leoneses del norte y del sur, pero hay que intentarlo, acaso con los mismos métodos que utilizan los “mayoritarios”. Me confieso absolutamente ignorante en materia de estrategias políticas, pero creo que no existe fórmula mágica y sí un trabajo continuado, fomentando las asociaciones culturales y de algún otro tipo, por ejemplo, deportivas. Aquí en Cataluña los partidos mayoritarios deben mucho de su auge a esas asociaciones musicales, costumbristas, de pueblo y de barrio. Tengo esperanzas en esta gente joven y muy capaz que va tomando el relevo.

Parte del leonesismo es partidario de fijar la capital leonesa en Zamora, ¿está de acuerdo?, ¿ayudaría a fomentar el leonesismo más allá de la provincia de León?

Carlos Cabañas Vázquez: Totalmente de acuerdo. Zamora está en el centro del País Leonés, del antiguo reino o de Leonia, como algunos quisieron denominar a nuestra región. El doctor De Diego ha desvelado que durante la segunda república un procurador salmantino abogaba por lo mismo: región leonesa con capital en Zamora. Evidentemente, esto contribuiría a la cohesión del país, evitando una posible rivalidad León-Salamanca. En todo caso, es posible y necesaria la distribución territorial de organismos.

¿Considera que la división provincial es un estigma para el leonesismo, máxime cuando hay una provincia de nombre homónimo a la comunidad histórica y cultural?, ¿sustituir la división provincial por una comarcal del País Leonés sería la mejor solución?

Carlos Cabañas Vázquez: No, la división provincial no es un estigma e incluso diría que ha preservado lo leonés. Si en la actual autonomía se hubiesen suprimido las provincias, sí que habrían acabado con la cultura leonesa. La legislación actual continúa siendo muy estricta en cuanto a preservarlas. Una división comarcal del territorio, si se tiende a ella suprimiendo las provincias, habría de implantarse muy tarde, cuando la cohesión del país estuviese mucho más consolidada. Y, evidentemente, creo que entonces si contribuiría a afianzar esa cohesión.

¿Se podría afirmar que el Distrito de Branganza, más concretamente la Tierra de Miranda, es una continuidad del País Leonés en Portugal?

Carlos Cabañas Vázquez: Lingüísticamente, así es. Histórica- mente lo fue hasta hace algunos siglos, como la Riba Coa que está más al sur. Remedando a los catalanes puedo decirle que, como ellos tienen un territorio de habla catalana en Francia, nosotros lo tenemos de habla leonesa en Portugal y, por el otro lado, igual que ellos tienen una “franja de ponent” en Aragón, nosotros tenemos una “franja de levante” en Campos, pues muchos pueblos que hoy son de Valladolid como Mayorga o Tiedra pertenecieron a León y a Toro. En la división entre Salamanca y Valladolid sí se respetó el tratado entre Fresno y Lavandera, conservando algunos pueblos el apellido “de la frontera” Por la zona de Rioseco se conserva algún rasgo dialectal leonés que el mismísimo Delibes utilizó en alguna de sus novelas.

¿Una autonomía para el País Leonés favorecería a Zamora?, ¿cuáles serían esos avances?

Carlos Cabañas Vázquez: Evidentemente. Zamora está en el centro del territorio leonés. Ya he sostenido la capitalidad, que podría ser no solo política sino comercial y de transportes, pues gran parte de los intercambios interiores deben pasar por ella. Así mismo, al potenciar el eje norte-sur entre Asturias y Extremadura, regiones hermanas, y con Andalucía occidental, el tráfico de todo tipo se vería incrementado. La absorción por parte del eje Valladolid-Palencia Burgos no sería tan intensa. Y, por el lado portugués, se abrirían mayores posibilidades de cooperación, que ya existen, pero mediatizadas por la actual gerencia autonómica. Asimismo, la promoción de los propios productos será mucho más eficaz al no tener que competir interiormente con los de Castilla y en des- ventaja, conociendo las preferencias de la junta autonómica. No entiendo como los zamoranos continúan callando: si en economía no hay agresividad, sobreviene la decadencia.

Pongámonos en el caso de hacerse realidad un referéndum en el País Leonés para segregarse de la comunidad autónoma actual. Si solo ganase en la provincia de León, ¿es partidario de que esta se constituya como comunidad autónoma uniprovincial? Y de ser así, ¿qué encaje estatutario propone para Zamora y Salamanca en una comunidad compartida con seis provincias castellanas?

Carlos Cabañas Vázquez: No soy partidario de hacer un referéndum porque en ninguna comunidad se hizo para ser constituida. Aplicaría, simplemente, una vía similar a la de Andalucía u otra: los resquicios legales existen por todos lados y si no, se pro- mueven decretos. Eso se ha hecho y lo estamos viendo actual- mente casi a diario. Para mí, la unidad de las tres provincias que forman la región leonesa es incuestionable y percibo como una vieja trampa o un viejo pretexto eso de “la provincia de León sola” Ni como medida de transición y menos como solución o las tres, o nada. En el caso de que León formase comunidad uniprovincial, continuaría reivindicando el reconocimiento de la región íntegra. Creo, además, que en Zamora veríamos resurgir el cantonalismo independentista de la comuna antinacionalista.

Lleva viviendo en Cataluña desde hace muchos años,

¿Qué impresión recoge cuando les habla a los catalanes y catalanas del País Leonés?, ¿desconocen por completo todo lo relativo a la idiosincrasia leonesa?, ¿percibe su solidaridad por la “cuestión leonesa”?, ¿saben de la existencia de la lengua asturleonesa?

Carlos Cabañas Vázquez: La impresión es positiva. Tengo amigos y antiguos compañeros de trabajo que han viajado sobre todo a Zamora por mi insistencia y han vuelto encantados. Los que me tratan conocen bien el País Leonés, lengua y costumbres, festividades, etc, porque “me paso facilitando datos” de mi tierra. En general, los que no han tenido contacto con leoneses, sean catalanes o de otras regiones, saben muy poco de nuestra región y algunos continúan llamando “castellanos a todos los que viven al otro lado del Ebro”. Muchos saben más de Suiza o Francia que de León o Salamanca y, de Zamora menos aún. Pero si les informo, suelen apoyar el lexit. Me gustaría añadir que vivo desde hace mucho tiempo en Cataluña y aquí están mis hijas y nietos, por lo cual no pienso volver a residir en el País Leonés. Cuando era más joven y vivían mis padres tuve que marchar, deseé regresar y no fue posible. Esa es una deuda que quedará pendiente para siempre. Los zamoranos deberían luchar para que esa sangría poblacional se corte.

¿La provincia de Zamora es de lengua asturleonesa?

Alfredo Hernández Rodríguez: Los estudios realizados en la primera mitad del siglo XX (destacando entre ellos el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica) muestran que en el territorio de la provincia de Zamora estaban presentes tres lenguas romances: 1) el gallego-portugués en 16 localidades del extremo noroccidental, principalmente en las valles altos de los ríos Bibéi y Tuela; 2) el asturleonés en casi toda la comarca de Senabria o Sanabria y buena parte de las de Aliste y La Carbayeda o Carballeda; 3) el castellano o español en el resto de la provincia.

Posteriormente, ha habido un proceso de castellanización del área lingüística asturleonesa que ha conducido a que, en la actualidad, el asturleonés haya quedado reducido, en situación casi ter- minal, a la comarca de Senabria. Este proceso de sustitución ha afectado también en gran medida al área lingüística gallego-portuguesa aunque, aparentemente, no es tan intenso, pero a la larga puede terminar causando los mismos efectos.

La conservación en el castellano hablado actualmente en Zamora, y también en su toponimia mayor y menor, de una proporción más o menos elevada de elementos procedentes del asturleonés, sugiere que esta lengua probablemente se habló también en siglos pasados en toda en la provincia (salvo el área gallego-portuguesa). El proceso de sustitución parece haberse iniciado tempranamente, probablemente a finales de la Edad Media en las comarcas más orientales, avanzando paulatinamente hacia el oeste y prolongándose hasta nuestros días.

¿Qué comarcas zamoranas se mantiene todavía vivo el leonés?

Alfredo Hernández Rodríguez: En la comarca de Senabria o Sanabria todavía sigue usándose (hablantes activos) entre personas de edad avanzada de algunas localidades. Otras muchas muestran un conocimiento o dominio importante de esta lengua, aunque, aparentemente, hayan abandonado su uso por el del castellano (hablantes pasivos). En Aliste y La Carbayeda, aparente- mente, no sobreviven hablantes activos y apenas podemos encontrar una pequeña proporción de hablantes pasivos. En cualquier caso, la falta de estudios sociolingüísticos sistemáticos actuales redunda en una falta de información contrastada sobre la situación real.

Si le pido consejo para visitar un pueblo o comarca de la provincia donde oír hablar en leonés sea tarea posible,

¿Póngame un destino?

Alfredo Hernández Rodríguez: Como ya he comentado en las dos cuestiones anteriores, la situación actual del asturleonés en Zamora es realmente crítica y el número de hablantes activos actuales debe de ser muy pequeño. A ello se une el hecho de que, históricamente, las variedades autóctonas (senabrés, alistanu.) han sufrido una dramática estigmatización que ha conducido a actitudes de rechazo y ocultación por parte de las comunidades hablantes, que habitualmente evitan su uso delante de los extraños.

¿En la provincia de Zamora las personas de lengua asturleonesa fueron víctimas de las mofas cuando no castigados por hablar distinto?

Alfredo Hernández Rodríguez: Efectivamente, ha existido y sigue existiendo una fuerte estigmatización hacia esta lengua, fo- mentada además desde distintos ámbitos, incluyendo entre ellos el escolar. De hecho, esta estigmatización ha debido de ser la principal causa de su abandono y sustitución por la lengua pestrigiada (el castellano).

¿Se están dando clases de leonés en Zamora?

Alfredo Hernández Rodríguez: El asturleonés está completa- mente ausente del sistema educativo en la comunidad autónoma de Castilla y León. En el caso de la provincia de Zamora tampoco existen iniciativas privadas de aprendizaje informal.

En la Tierra de Miranda se estima que hay unas 15.000 personas que hablan mirandés (glotónimo con el cual es conocida la lengua asturleonesa en Portugal).

¿Cuáles son las razones por las que, en tierras tan próximas, como las comarcas del oeste de Zamora y la Tierra de Miranda, el leonés viva realidades tan diferentes en cuanto a número de hablantes?

Alfredo Hernández Rodríguez: No existe un cálculo riguroso del número de hablantes de mirandés en Miranda. A finales del siglo XIX, José Leite de Vasconcelos calculó que serían 15.000 y ese número se ha conservado. Si no se dieran otras razones, bastaría tener en cuenta le disminución de la población en los últimos treinta años para que esa cantidad no pueda ser ya aceptada.

Recientemente se han presentado cifras que varían entre los6.000 hablantes, contando solo los residentes en la región de ori- gen, y los 10.000 contando también los emigrantes. A la hora de determinar esos números, se tiene también en cuenta el menor o mayor conocimiento de la lengua y el uso más o menos regular.

¿La Junta de Castilla y León tiene trato de favor con el gallego hablado en el País Leonés respecto al leonés?

Alfredo Hernández Rodríguez: Básicamente, en ambos casos hay una conculcación sistemática de los derechos lingüísticos de los hablantes de estas dos lenguas en el territorio de Castilla y León por parte de la administración autonómica.

La Asociación Cultural Furmientu de Zamora junto a Faceira, El Teixu, Documentación y Estudio de El Rebollar y La Caleya han exigido en reiteradas ocasiones a la Junta de Castilla y León protección y enseñanza del leonés, en cumplimiento del Artículo 5.2 del Texto Preliminar del Estatuto de Autonomía de Castilla y León. ¿Qué medidas se han tomado para que en la provincia de Zamora el leonés no sea un recuerdo lingüístico?

Alfredo Hernández Rodríguez: Si nos referimos a medidas apropiadas y efectivas por parte de quien tiene la obligación de llevaras a efecto, comenzando por un desarrollo legislativo del artículo 5.2, lo cierto es que ninguna.

VOCES del PAÍS LEONÉS-JOSÉ BENITO MATEOS PASCUAL y CARLOS J. SALGADO FUENTES

Conozcamos de primera mano, desde el respeto y el conocimiento, los sólidos argumentos por los cuales la mayoría de los leoneses y leonesas luchan pacíficamente día a día, sin descanso, hace cuatro décadas, por el reconocimiento de la autonomía leonesa. Me- rece la pena detener la lectura en lo mucho que tienen que decirnos, la comunicación es elemento clave para entender este contencioso identitario que no va contra nadie, sino que es una reacción de supervivencia como pueblo diferenciado, uno de nuestros pueblos milenarios de Iberia, referencia histórica de Europa.

Entrevista a José Benito Mateos Pascual y Carlos Javier Salgado FuentesSALAMANCA

José Benito Mateos Pascual “Txebe”, nacido en Madrid (1974), de padres, abuelos, bisabuelos… charros, reside en Peñaparda (Salamanca). Es músico tradicional, escritor y defensor de la “palra d’El Rebollal” (variedad local de la lengua leonesa). Como músico tradicional, es “tamborileru”, apareciendo en los discos “El pandero cuadrado de Peñaparda” (2002) y “Tesoro de Tradiciones. Peñaparda” (2019), además de en el documental “Llionés. De Senabria a El Rebollal”. Como escritor, aparte de varios cuentos en “la palra” premiados en concursos locales, ha publicado “Breve descripción de Peñaparda” (2002) y el poemario “El corral los mis agüelus” (2004), primer libro escrito en la “palra d’El Rebollal”. Uno de sus poemas, “Jálama”, se leyó en las Cortes de CyL en la defensa de la PNL sobre la lengua leonesa que hizo, el 26 de mayo del 2010, José Ignacio Martín Benito. Ha colaborado como traductor en los poemarios “Se lo dije a la noche” (2011) y “Aire, fuego y deseo” (2016) de Juan Carlos García Hoyuelos, y con el relato “Caminus” en la reedición de “El dialecto leonés” (2018).

Carlos Javier Salgado Fuentes (Vitoria-Gasteiz, 1987), de raíces familiares procedentes de Guadramiro (Salamanca) y Mata de Alcántara (Cáceres), Carlos Javier Salgado es Doctor en Estado de Derecho y Buen Gobierno (Ciencia Política) por la Universidad de Salamanca, en la cual se doctoró en el año 2015, y donde previamente obtuvo la Licenciatura en Ciencias Políticas y de la Administración (2009), y el Máster en Democracia y Buen Gobierno (2010). Es autor de las publicaciones “La evolución de la identidad regional en los territorios del antiguo Reino de León (Salamanca, Zamora, León)” (Universidad de Salamanca, 2016) y “La cuestión económica de la Región Leonesa” (Cultural Norte, 2019), habiendo publicado asimismo diversos artículos en periódicos como La Opinión de Zamora, Diario de León, Salamanca Al Día o La Nueva Crónica, e impartido diversas conferencias. Actualmente reside en Béjar (Salamanca), y ostenta el cargo de presidente del Colectivo Ciudadanos del Reino de León (CCRL).

Como salmantinos de Guadramiro, comarca de la Ramajería, y de Peñaparda, comarca de El Rebollar, ¿es fácil explicar a sus paisanos qué es ser leonesista?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Más que fácil o difícil, supone tener que lidiar con ciertos mitos y prejuicios, ya que hay una serie de acusaciones sobre el leonesismo que, aunque infundadas, están bastante extendidas, habiendo sido conscientemente difundidas en ocasiones por representantes de los grandes partidos. Hablo de algunas frases recurrentes que suelen decirse cuando se plan- tea la autonomía de la Región Leonesa por estas latitudes, como la de “ya queréis ser como los catalanes”, la de “para que León se lo lleve todo, para eso Valladolid me pilla más cerca”, la de “León lo que quiere es ser ella sola autonomía, sin Zamora ni Sala- manca”, o la de “León lo que quiere en realidad es irse con Asturias, y pasa de Zamora y Salamanca”, por ejemplo. Y todo ello a pesar de que el discurso oficial del leonesismo es el de una autonomía triprovincial, pero ya se sabe el dicho de “calumnia, que algo queda”, y es evidente que muchas acusaciones que se le han hecho al leonesismo han dejado su poso en la sociedad salman- tina. A esas frases prejuiciosas habría que sumar la más típica de “lo que había que hacer es quitar todas las autonomías”, que es bastante recurrente en una sociedad tan conservadora como la salmantina. Y aparejada a esta estarían las de “más políticos que mantener” u “otra autonomía para qué, para crear más gastos”, cuando en realidad no se estaría creando un nivel administrativo nuevo, sino dividiendo proporcionalmente uno ya existente. De modo que lo que conlleva ser leonesista es un esfuerzo extra de cara a explicar bien lo que se plantea para desmontar estos prejuicios, aunque desgraciadamente hay quien no es capaz de hacerlo de forma sosegada y con el debido respeto a quien ofrece una postura o planteamiento distinto.

¿La población charra se siente leonesa?, ¿tienen la percepción de que ese sentimiento va en aumento?, ¿y entre los jóvenes?

José Benito Mateos Pascual: Sí que hay mucha gente que se siente leonesa. No en vano, la actual autonomía se inventó en 1983 y, aparte de la gente que sí tiene memoria y sabe que, aun- que nos hayan juntado en el mismo cesto, seguimos siendo leoneses, también hay parte de las nuevas generaciones que, a pesar de toda la propaganda vertida en estas tres últimas décadas, tiene muy claro que seguimos siendo leoneses. Aunque luego no se ha visto reflejado en las urnas, sí que se nota un mayor respeto hacia el movimiento leonesista, y lo que antes era algo “raro” ahora es una posibilidad. La gente cada vez tiene más claro que esta autonomía no funciona, y que sería mucho mejor que leoneses y castellanos siguiésemos nuestros caminos por separado.

¿Por qué, en vuestra opinión, muchos zamoranos y salmantinos, se dicen ser castellanos?

José Benito Mateos Pascual: Creo que, la mayoría de las veces, es por falta de información. Hay que tener en cuenta que llevan tres décadas bombardeándonos con una propaganda que tiende a “uniformar”. Esa propaganda le escondió a la gente, entre otras cosas, que León y Castilla son dos regiones diferentes. Se inventó un gentilicio para los habitantes de la actual autonomía que venía a sustituir a los tradicionales leoneses y castellanos…

Además, está el hecho (y no menor) de lo que se conoce como “economía de lenguaje”. En otras palabras, ir a lo fácil: en vez de decir “castellanos y leoneses” o el otro invento de “castellano-leoneses”, que son muy largos, se quita la segunda parte y ya está, todos “castellanos”, escenificando el refrán de “ancha es Castilla”.

Y, por último, por ese “aura de santidad” que la Generación del 98 le dedicó a Castilla. Hicieron de Castilla (los del 98 y todos los que le siguieron, especialmente en tiempos de la dictadura) la “esencia” del Estado. Para este tipo de pensamiento centralista, todo lo no-castellano es “impuro” y, como poco, hay que ridiculizarlo. Así que, salvo honrosas excepciones, se ha estigmatizado todo lo leonés tanto en Salamanca como en Zamora, incluso en la propia provincia de León. Y se vendió “lo castellano” como una marca de prestigio. Esto último hizo que, primero, la gente quisiese abonarse a “lo castellano”, olvidando así sus verdaderas raíces. Y segundo, al aplicarle el adjetivo “castellano” a muchas cosas que no lo eran, se desvirtuaba a la misma Castilla. Dos pájaros de un tiro, León y Castilla, una buena caza para los amigos de la uniformidad y el centralismo.

El hecho de que exista una provincia y ciudad llamada León, ¿puede ser uno de los factores por lo que salmantinos y zamoranos sientan desafección por una comunidad cuyo nombre es homónimo a uno de sus tres territorios?, ¿se podría resolver con una futura división del País Leonés en comarcas en lugar de provincias?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Sin duda, el hecho de que una ciudad y provincia tengan un nombre coincidente con el de la región es un hecho que dificulta tanto la identificación con lo leonés en Zamora o Salamanca (y también en El Bierzo), como una mayor simpatía hacia la autonomía de la Región Leonesa, ya que dicha coincidencia nominal tiende a crear el esquema mental de que en la misma se sería un apéndice de la ciudad de León, y que esta pasaría a ser una nueva Valladolid. Y todo ello a pesar de que el leonesismo siempre ha dicho que quiere una autonomía con reparto de sedes entre las tres provincias. Pero no se puede obviar que el hecho de que la región se llame León genera cierto nivel de desconfianza entre algunos salmantinos y zamoranos respecto a cómo se podría configurar la autonomía leonesa. Aparte de esto, que existan algunas voces que piden la autonomía uniprovincial de León, planteando con ello descuartizar la Región Leonesa, y poniendo encima de la mesa la posibilidad de dar la espalda a Zamora y Salamanca, no hace sino alimentar más esa posible des- confianza, pues hace que los salmantinos o los zamoranos podamos sentirnos actores de segunda de cara a construir una autonomía leonesa.

Permítanme una reflexión, la castellanización del País Leonés hay que datarla mucho tiempo atrás a la formación de la comunidad autónoma de Castilla y León, incluso cuando nadie cuestionaba que había una región llamada León integrada no solo por la provincia homónima, sino también por Zamora y Salamanca. Sin embargo, los poetas de la generación del 98 visualizaron la meseta, incluida la parte leonesa, como imagen de una Castilla decrépita y melancólica. Miguel de Unamuno, Rector de la Universidad de Salamanca, escribió:

Salamanca, Salamanca renaciente maravilla académica palanca de mi visión de Castilla.

Referencias poéticas a Castilla he visto en Candelario (Salamanca) y en Hervás (Cáceres), donde una placa aparece escrito lo siguiente…

¿A qué se debe este tópico literario de relacionar la imagen cerealista, sin árboles, tan característico de la me- seta, principalmente en la Tierra de Campos y La Mancha, con Castilla?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Bueno, eso realmente deberían responderlo los autores de la Generación del 98, que son quienes acuñaron dicha identificación. No obstante, el concepto de Castilla ha sido muy manoseado, desvirtuando su realidad histórica y territorial. En este aspecto, la Generación del 98 no crea dicha concepción, pero sí resulta clave para su expansión a toda la sociedad. De manera previa, en el siglo XIX podemos observar que en la división militar se crea una Capitanía General de Castilla la Vieja, con sede en Valladolid, que casualmente incluye las provincias leonesas, y que incluso llega a incluir Asturias también, pero a su vez deja fuera a la mayoría de provincias castellanoviejas. Ahí ya podemos hablar de una confusión en el concepto de Castilla, como también podemos verlo en las comunicaciones llevadas a cabo desde la burguesía harinera de Valladolid en el siglo XIX, que crea el periódico El Norte de Castilla precisamente para difundir ese concepto de Castilla como sinónimo de la Submeseta Norte, en el que converjan León y gran parte de Castilla la Vieja bajo la identificación de todo como castellano. Este hecho por un lado identifica lo leonés como castellano, y por otro descuelga a territorios históricamente castellanos como Santander o Logroño del concepto de Castilla. Detrás de ello habría un claro interés económico, que sería el de situar a Valladolid como epicentro de una región que englobase a la cuenca del Duero, ya que con León y Castilla de manera separada Valladolid se quedaría en un costado de ambas, posición periférica que dificultaría, ante una regionalización del país, que pudiese ejercer de cabecera regional. En este sentido, por un lado, hubo un interés económico de la burguesía vallisoletana de crear un concepto de Castilla basado en la cuenca del Duero, y por otro lado tenemos a la Generación del 98 que, fuera de ese interés, y con una visión más romántica o poética, ve el área cerealista de la cuenca del Duero como el territorio que mejor plasma la decadencia sufrida por España, tras la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Por ello, acuña el término de Castilla como sinónimo de esa área donde mejor se percibiría la ruina en la que habría quedado España tras la pérdida de su pasado glorioso como imperio y potencia mundial.

Otro dato significativo en el cual se demuestra que la asimilación cultural del País Leonés por la identidad castellana viene de lejos es el municipio zamorano de Rionor (Ruidenore en leonés), cuyo nombre cambió a Rihonor y al que se le añadió posteriormente “de Castilla”, presumiblemente en la época franquista.

¿Saben quién modificó el nombre con el añadido “de Castilla” teniendo en cuenta que esa localidad por entonces hablaba leonés y pertenecía a León?, ¿y cuáles los motivos de ese desafortunado cambio?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Es un caso más que peculiar. En ese caso, el “de Castilla” parece que se le habría añadido oficial- mente en época franquista, pero ya se empezó a emplear dicho término en la segunda mitad del siglo XIX, aunque no fuese el oficial entonces. Antes del siglo XIX sin embargo no hay constancia documental de que se haya empleado el “de Castilla” en dicho nombre, lo que nos lleva a enlazarlo con que presumiblemente se habría empezado a usar, para diferenciarlo del Rionor portugués, como consecuencia de la extensión del concepto Castilla a la parte española de la cuenca del Duero. Finalmente, y presumiblemente durante el franquismo, la denominación oficial de Rionor se cambió por la de “Rihonor de Castilla”, un hecho curioso por- que también se venía empleando desde el XIX el término “Rionor de España”, y bien se podría haber optado por aquella otra opción. No obstante, Castilla se ha tendido a considerar por amplios sectores del nacionalismo español como germen y máxima ex- presión de España, por lo que tampoco resulta extraño que se añadiese en esa época de nacionalismo español exacerbado dicha denominación, como también ocurrió en la provincia de Ávila, con Casas del Puerto de Tornavacas, localidad a la que se le mudó su denominación por Puerto Castilla en época franquista.

Es frecuente ver reflejado en las notas de prensa, manifestaciones y redes sociales el término País Leonés para referirse al territorio común de los leoneses de León, Zamora y Salamanca. ¿Es correcto emplear “país” seguido del gentilicio “leonés”?, ¿desde cuándo tenemos constancia de su utilización para referirse a esta comunidad histórica?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Es correcto, dado que la RAE reconoce el término país como sinónimo de territorio, por lo que en este caso decir “país leonés” es lo mismo que decir “territorio leonés”. Después términos como “paisano” o “paisaje” también derivan del de país, que sí que es cierto que en el imaginario colectivo se ha ido reduciendo a hacerlo casi sinónimo exclusivo de Estado, pero nunca se dio esa concepción como significado único del término “país”. En cuanto a la constancia documental del término País Leonés, hemos de remontarnos al siglo XIX, apareciendo por primera vez en 1893 en el periódico madrileño “La Unión Católica”, dentro de un artículo sobre cuestiones militares, en que se emplea el término como sinónimo de territorio leonés. Posteriormente, fue usado en diversas publicaciones tanto del final del XIX como ya del siglo XX, no teniendo eco su uso en las provincias leonesas hasta la década de 1970.

La Constitución, en su artículo 2 del Título Preliminar, “reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. En base a este derecho constitucional, el País Leonés que fue uno de los reinos más relevantes de Europa y aún conserva una lengua propia, debiera de ser considerada como de nacionalidad histórica. Entonces, ¿por qué una parte del leonesismo se refiere a ella como una región?, ¿temen a que les tachen de independentistas?

Carlos Javier Salgado Fuentes: En primer lugar, aunque haya sectores que puedan considerarlo degradante, no veo como algo negativo referirse al territorio leonés como una región. No deja de ser un territorio parte de un Estado más amplio que se encuentra definido por características geográficas, históricas y sociales propias, por lo que concuerda con la definición de región que otorga el diccionario. Personalmente, no me quita el sueño si se le quiere denominar región o nacionalidad, porque lo que creo debería estar fuera de toda duda es que nos asiste el derecho a ser comunidad autónoma, por historia, por entidad e identidad, y por estar oficialmente reconocidos al aprobarse la Constitución en 1978. ¿Miedo a ser tachados de independentistas? Obviamente, en una sociedad con tanto arraigo nacional español como la leonesa, evidentemente hay un cierto temor a que se haga dicho paralelismo, porque conllevaría el desprestigio social de la petición autonomista leonesa a ojos de gran parte de nuestra sociedad.

¿El folklore leonés es distinto al castellano?, ¿cómo los diferenciamos?

José Benito Mateos Pascual: El folklore leonés es muy distinto del folklore castellano, del mismo modo que este es muy distinto de, por ejemplo, el aragonés. El querer inventar un “folklore castellano-leonés” o hablar de él como si fuese una realidad, recuerda a los tiempos en que la Sección Femenina inventaba trajes, canciones, folklore…Y lo daban por bueno.

El folklore leonés, al igual que el de todos los pueblos de la Península, tiene su propia personalidad. Empezando por los trajes, que en las tres provincias leonesas tiene ese aire familiar y esas prendas que, como el dengue o mantilla, o el pañuelo en la cabeza, únicamente se daban (salvo excepciones) en las provincias leonesas y no en las castellanas, con unos trajes tradicionales muy diferentes (especialmente los femeninos). Continuando por los instrumentos con los que se ejecutaban las piezas tradicionales. Instrumentos como el pandero cuadrado, la gaita y el tamboril o la gaita de fole se tocan tradicionalmente en las provincias leonesas, pero no en las castellanas, por mucho que los grupos actuales de folk y de folklore quieran incluirlos en sus temas. Podemos seguir con los bailes, muchísimo más similares entre las comarcas de las tres provincias leonesas, incluso entre comarcas muy alejadas entre sí, que entre los leoneses y los castellanos. De hecho, podría decirse, sin temor a equivocarse, que el folklore de las tres provincias leonesas (Salamanca, Zamora y León) tiene bastante más que ver con el de Asturias, Galicia o Extremadura que con el castellano.

¿El folklore charro tiene las mismas características que el resto del País Leonés?

José Benito Mateos Pascual: Sí, lo he referido un poco más arriba. En lo referido a trajes, instrumentos y bailes tradicionales es más que evidente que el folklore de las provincias de Sala manca, Zamora y León son familia cercana, cosa que no ocurre con el del resto de las provincias de esta autonomía. Lógicamente, luego existen, dentro del País Leonés, comarcas con una personalidad muy acusada, como pueden ser El Bierzo, El Rebollar, Las Arribes, la Sierra de Francia, Laciana, Sanabria… Comarcas que, a pesar de su singularidad, no dejan de tener ese aire familiar que, incluso, hace que los extremos se parezcan enormemente en temas de folklore.

En Salamanca, el instrumento “rey” es la gaita y el tamboril. Dentro del conjunto de provincias de la autonomía actual única- mente se toca, de forma tradicional, en las tres provincias leonesas (Salamanca, Zamora y León). El instrumento singular por excelencia es el “panderu” (pandero cuadrado) que (¡sorpresa!) únicamente se toca de forma tradicional en las tres provincias leonesas. El tercer instrumento en “discordia” es la gaita de fole, inexistente en Castilla pero que sí se conserva en el occidente del País Leonés. En Salamanca, aunque actualmente no se toca de manera tradicional, la mención en coplas y los comentarios de la gente mayor parecen indicar que se tocó hasta no hace mucho tiempo (quizá, primera mitad del s. XX). Evidentemente, los tres son instrumentos que trascienden el ámbito de lo leonés, pues se tocan en más lugares. Pero el hecho de que los tres se toquen, de forma tradicional, únicamente en las tres provincias leonesas y no en las castellanas ya es un fuerte indicativo de la diferencia en las tradiciones.

Lo mismo podría comentarse del tema trajes tradicionales (ya referí un par de detalles más arriba), del tema bailes, toques, ritmos… Pero es un tema que, más que para una entrevista o una conferencia, dan para un libro. Por resumir, las semejanzas entre el folklore charro y el de sus hermanas Zamora y León son más que evidentes, del mismo modo que quedan patentes, a poco que te fijes, las diferencias entre el folklore leonés y el castellano.

En la división de las extremaduras, la castellana y la leonesa, Béjar se situaba al lado castellano, era una de las comunidades de villa y tierra, sistema de organización propia de Castilla. ¿Por qué en su opinión Béjar es leonesa?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Porque la evolución histórica de Béjar es la que es. Bajo mi punto de vista, tras seis siglos de adscripción regional leonesa de la ciudad de Béjar, me resultaría un tanto absurdo que, por puro altomedievalismo, se le quiera hacer retornar a Castilla olvidando los últimos seiscientos años que lleva formando parte del Reino de León o Región Leonesa. En cuanto a su trayectoria histórica, Béjar sitúa su reconquista en el reinado de Alfonso VII de León, en el que se enmarca la leyenda de los hombres de musgo, pero dicho monarca dejó a su muerte Béjar en el concejo de Ávila, en Castilla, acometiendo Alfonso VIII de Castilla su repoblación, segregándola posteriormente de Ávila como comunidad de villa y tierra. Sin embargo, tras la permuta de Béjar por Frías en 1396, Béjar pasa a la órbita salmantina y, de hecho, en las Cortes de 1425 Béjar ya está representada por Salamanca, estando integrada en la provincia salmantina desde la Baja Edad Media y, con ello, dentro del Reino de León, en el que se mantiene en las posteriores divisiones territoriales, tanto la de Floridablanca de 1785, como la del Trienio Liberal de 1822, o como la actual que surge en 1833. Precisamente esta última división territorial fue la que rompió en tres el antiguo alfoz bejarano, que se encontraba hasta entonces íntegramente en la provincia salmantina y el reino leonés, y pasó a quedar repartido desde entonces entre las regiones de León, Castilla y Extremadura. Por otro lado, no está de más recordar algunos hechos como que, hasta la reordenación de archidiócesis del siglo XIX, Béjar estuvo integrado desde 1216 en la Archidiócesis de Santiago de Compostela, cuyo arzobispo poseía el título de Canciller Mayor de León y Notario Mayor del Reino de León, mientras que los territorios castellanos se integraban mayoritariamente en la Archidiócesis de Toledo, cuyo titular poseía la cancillería y notaría mayor de Castilla. Asimismo, el concejo de Béjar ya en las Cortes de 1293 recibió el Ordenamiento del Reino de León, en vez del de Castilla, mientras que en 1322 Béjar formó una Hermandad multiconcejil junto a Plasencia y varias localidades del Reino de León como Coria, Ga- listeo, Granadilla, Montemayor, Salvatierra y Miranda del Castañar. Estos hechos, sumados a la escasa relación respecto a Castilla que se registra en este periodo, vienen a evidenciar que, desde su separación de Ávila a inicios del siglo XIII, Béjar inicia un giro de relaciones hacia el oeste, hacia el espacio regional leonés, que ya se evidencia a finales del propio siglo XIII, y que se apuntala con su paso al espacio salmantino a caballo entre finales del siglo XIV y principios del XV. Esto no evita que en el siglo XIX el ayunta- miento bejarano llegase a pedir tanto ser provincia propia, como agregarse a la de Ávila, aunque la razón en este caso sería pura- mente económica, ya que la burguesía bejarana buscaba tener una mayor capacidad de influencia, algo que solo podría conseguir o bien con una provincia del alfoz de Béjar, o bien en la de Ávila, dado que entonces Béjar tenía más población que la ciudad de Ávila, pero menos que Salamanca. Por otro lado, retornando a la actualidad, desde el punto de vista cultural solo podemos hablar de Béjar como un territorio de transición entre regiones, al poseer características tanto leonesas, como castellanas y extremeñas, tanto en el habla, como en el folclore. Asimismo, debido a su posición en la Vía de la Plata, Béjar posee sus relaciones más fluidas tanto con Salamanca, como con Extremadura, que en este último caso se apuntalan además por la pertenencia de Béjar a la Con- federación Hidrográfica del Tajo, así como a la Diócesis de Plasencia y la Archidiócesis de Mérida-Badajoz en lo eclesiástico.

Hablemos del libro de Carlos Javier Salgado Fuentes: “La cuestión económica de la Región Leonesa”, obra pre- sentada a lo largo y ancho de la geografía leonesa. ¿La creación de la autonomía de Castilla y León ha sido lesiva para País Leonés?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Ha sido lesiva en la medida en que no ha permitido a la Región Leonesa manejar sus recursos, lo que ha contribuido de manera decisiva a agravar los problemas que se arrastraban, impidiendo además acceder a diversos fondos de cohesión europeos al tener más renta per cápita la parte castellana de la autonomía, ya que, al sacarse la media entre ambas regiones, este hecho impedía el poder optar a unos recursos a los que se podría haber tenido acceso de ser comunidad autónoma, como hicieron Extremadura, Galicia o Andalucía, de cara a acercarse a la media española en renta. De hecho, hoy la Región Leonesa está proporcionalmente más lejos de la media de renta española que al crearse la comunidad de Castilla y León, habiendo registrado la peor evolución de España en este ámbito, lo que sin duda es una muestra de que la inserción en Castilla y León no solo no ha beneficiado a León, Zamora y Salamanca, sino que nos ha perjudicado.

¿Cuál ha sido la provincia leonesa más perjudicada?,

¿Qué datos confirman su estudio? Carlos Javier Salgado Fuentes: Zamora, sin lugar a dudas, es la que arrastra la peor evolución en todos los índices. En cuanto a los datos de mi estudio, los he obtenido de diversos indicadores oficiales, principalmente del INE, y no solo sobre el ámbito demo gráfico (que es del que más se habla), sino en otros como crecimiento vegetativo, envejecimiento, renta per cápita, tasa de actividad, número de ocupados, de nacimientos, emigración al exterior, etc. Todos ellos confirman que la Región Leonesa arrastra la peor evolución socioeconómica de España en periodo autonómico.

¿Cuánta población ha perdido el País Leonés en los años que llevamos de autonomía?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Desde 1983 hasta 2019 estamos hablando de una pérdida de 160.000 habitantes entre las tres provincias leonesas, lo que supone más del 80% de la despoblación sufrida por la comunidad de Castilla y León en este periodo.

¿Cree que la Junta lleva una política demográfica desigual, perjudicando a los leoneses para beneficiar a los castellanos?, ¿no ocurre lo mismo en la castellana Soria, por ejemplo?

Carlos Javier Salgado Fuentes: La política demográfica de la Junta es, simple y llanamente, un desastre, tanto para leoneses como para castellanos. Los datos son en comparación mucho peores en la parte leonesa de la autonomía, pero eso no evita que los datos castellanos sean malos también. La provincia que ha tenido una mejor evolución de la autonomía desde su creación es Valladolid, aunque en los últimos años se encuentra estancada, lo que es una muestra de que la autonomía de Castilla y León no funciona ni para una región ni para la otra. En cuanto a Soria, podemos hablar de una situación peculiar, ya que ha tenido tradicionalmente la densidad de población más baja de toda España, y sigue siendo así, lo que motiva que se lleve la fama de la despoblación en España, pero no es ni por asomo la provincia que posee una peor evolución de la autonomía, ya que las tres provincias leonesas llevan una deriva mucho peor tanto en pérdida de habitantes como en envejecimiento o renta, siendo de hecho Ávila la que posee peores datos evolutivos en la parte castellana de la autonomía, y no Soria como se tiende a crear. Esto no evita que el dato de densidad de Soria sea muy grave y más que preocupante, como lo es el hecho de que su medio rural se encuentre prácticamente despoblado, con una buena cantidad de pueblos llama- dos a desaparecer en los próximos años o décadas, pero si hablamos de evolución dentro de Castilla y León, los peores datos no están en Soria.

¿Cómo evalúa el tejido industrial en el País Leonés res- pecto a las seis provincias castellanas que conforman la comunidad autónoma?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Es evidente que el tejido industrial leonés es mucho menor que el castellano, bien sea por desmantelamiento (caso de la industria textil bejarana o de la minería de carbón de El Bierzo, Laciana, Gordón o Sabero) o por una falta de impulso tanto privado como público. Basta mirar los datos de consumo eléctrico en la autonomía para poder corroborar este hecho, ya que si el consumo doméstico de la Región Leonesa su- pone el 41% del total autonómico (en línea con lo que representa en población), el consumo industrial sin embargo no llega ni al 30% del total autonómico, lo que denota una muy escasa industrialización en Salamanca, Zamora y León en comparación a la parte castellana de la autonomía.

¿Una autonomía leonesa frenaría la despoblación e incentivaría la actividad económica?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Creo que no podemos hacer una afirmación rotunda en este aspecto, porque no sería una varita mágica que acabase con los problemas, sino que habría que trabajar mucho y bien para acabar con ellos. Pero sí considero una evidencia que, cuanto menos, la autonomía leonesa aportaría unos instrumentos que son necesarios para intentar revertir la situación actual de declive y afrontarla con más posibilidades de éxito que en la actualidad.

¿Qué batería de medidas económicas llevaría a cabo para revertir la situación?, ¿estas son incompatibles con permanecer en la comunidad autónoma de Castilla y León?

Carlos Javier Salgado Fuentes: Considero evidente que, sin un manejo de los recursos regionales leoneses, todo lo que se haga no pueden ser sino parches para una situación que requiere de una apuesta real por la vertebración e impulso de la Región Leonesa. Salamanca, Zamora y León necesitan, por ejemplo, reconectarse por ferrocarril, y la región debe volver a vertebrarse, recuperando relaciones intercomarcales e interprovinciales actual- mente abandonadas, pero también mirar más hacia Portugal, Extremadura, Galicia y Asturias, y tejer relaciones económicas más profundas con estos territorios. Está por ver si se puede revertir el daño hecho en estas casi cuatro décadas de comunidad de Castilla y León, en que los intereses de la Región Leonesa han permanecido en un segundo plano, invisibles y postergados. En todo caso, Castilla y León, como comunidad autónoma, ya ha demostrado sobradamente su inutilidad para afrontar los problemas de la Región Leonesa, habiéndolos hecho más graves, de hecho. Por ello, creo que intentar dar solución a los problemas de Salamanca, Zamora y León dentro de Castilla y León es como querer arreglar la fuga de agua de un canal poniéndole tiritas. A día de hoy, la creación de una comunidad autónoma de la Región Leonesa es más una necesidad que un capricho, pues se antoja vital para poder afrontar con más garantías y esperanza el futuro.

Quisiera formular unas preguntas a José Benito Mateos Pascual, experto en la “palra d’El Rebollal” y del folklore local. En octubre de 2019 el Consejo de Europa ha reconocido al “estremeñu” como lengua independiente. Según los filólogos y la Unesco, la “palra d’El Rebollal” es una variedad del “estremeñu”. Entonces, aunque nadie cuestiona las raíces asturleonesas del “estremeñu”, y por lo tanto de la “palra d’El Rebollal”, ¿es la lengua de su comarca un dialecto del idioma “estremeñu” o no está de acuerdo con segregarlo del leonés?

José Benito Mateos Pascual: Los filólogos siempre han considerado tanto a “la palra d’El Rebollal” como al ”estremeñu” parte de la lengua leonesa. Nombres como Ramón Menéndez Pidal o Alonso Zamora Vicente, poco sospechosos de ser de ideología “leonesista” siempre hablaron del leonés como hablado no solo en Asturias, León, Miranda do Douro o Zamora, sino también en Cantabria, Salamanca y Cáceres. Tanto la variedad de El Rebollar (“rebollanu” o “palra d’El Rebollal”) como la de Estremadura (“estremeñu” o “castúo”) están dentro del leonés oriental, igual que el “cántabru” o el asturiano oriental o el “sajambriegu” (Sajambre, en el oriente de la provincia de León). De hecho, las similitudes entre todas las variedades de “leonés oriental” son más que notables. Si a la variedad de El Rebollar se le incluye dentro del “estremeñu”, sería de lógica decir que también se habla “estremeñu” en el oriente de León, en el oriente de Asturias y en Cantabria. Evidentemente, no es así.

El problema tiene tanto una vertiente lingüística como política. En la lingüística, al no haber un “estándar” para la totalidad de la lengua, y tener cada variedad la suya, aun siendo la misma en cada comarca usan sus propias reglas y su denominación, lo que le resta esa fuerza de la unidad. Pese a ser la misma lengua desde Asturias hasta Extremadura, no se percibe como tal. De ahí que existan tantas denominaciones comarcales: rebollanu, jurdanu, patsuezu, alistanu, arribeñu, serraillanu, sajambriego…Y, en la vertiente política, se está queriendo adecuar esas denominaciones locales a las actuales autonomías. Así, siendo la misma lengua, en Asturias lo llaman “asturianu”, en Extremadura “estremeñu”, en León “leonés”

… A mí me han llegado a argumentar que en Extremadura no hablan leonés “porque no son leoneses, son extremeños”. Ese mismo argumento puede utilizarse en el sentido contrario, ¿verdad? Con ese mismo argumento, en El Rebollar no hablamos “estremeñu” porque no somos extremeños, somos leoneses…

Pero el “estremeñu” y la “palra d’El Rebollal”, dado sus rasgos fonéticos y morfosintácticos, considerablemente diferentes a los dialectos leoneses y del asturiano, es imposible que queden incluidos en una futura normalización lingüística del asturleonés. ¿Qué estatus lingüístico ocuparía entonces?

José Benito Mateos Pascual: En Asturias no han tenido ningún problema a la hora de incluir su variedad oriental. Variedad que, como ya dije más arriba, es prácticamente igual al “rebollanu” y al “estremeñu”. De hecho, cuando he coincidido con gente de la zona de Cabrales han comentado que aquí (en la comarca de El Rebollar) hablamos “igual que en su pueblo” …Tampoco ha habido problema ninguno para incluir el “patsuezu”, que también tiene enormes particularidades.

El único problema que veo es el de voluntad. Si se quiere, se buscarán fórmulas. Si no se quiere, aunque se den mil argumentos, siempre habrá pegas.

No obstante, OSCEC Estremaúra (Órganu de Siguimientu i Cordinación del Estremeñu i la su Coltura), corroborado por la Unesco y recientemente, desde 2019, el Consejo de Europa, consideran al “estremeñu”, y con él la “palra d’El Rebollal (modalidad que incluyen en el “estremeñu”) como una lengua independiente. ¿No cree que el “estremeñu”, sin renunciar a sus raíces asturleonesas, está consolidándose como idioma aparte, sin marcha atrás?

José Benito Mateos Pascual: “Europa” está muy lejos y las cosas muchas veces le llegan de oídas, sin investigar en el terreno. Así que en Europa saben lo que les ha contado el OSCEC, que se ha movido, y muy bien, en el sentido de buscar ese reconocimiento. También alguna asociación en defensa de la lengua leonesa (creo que Faceira) viajó a Bruselas con el mismo objetivo y contando su punto de vista sobre el tema. El discurso territorial de OSCEC y de Faceira son complementarios, así que no se contradicen a la hora de decir qué es “llionés” y qué es “estremeñu”.

Al final, se trata (en cierto modo) de saltarse la filología a la hora de clasificar lenguas, y usar la política para marcar los límites lingüísticos. No tengo nada contra ninguna de las dos asociaciones, y estoy de acuerdo en mucha de las cosas que hacen, pero no en el tema territorial.

¿Qué el “estremeñu” pueda consolidarse como lengua en un futuro? Solo el tiempo lo dirá, pues el tiempo normalmente acaba poniendo a cada uno en su lugar.

¿Se enseña a los niños y niñas de la comarca la “palra d’El Rebollal”?, ¿y cómo asignatura extraescolar?

José Benito Mateos Pascual: Por desgracia no. “Los nuestrus dagalis no apriendin ena escuela la nuestra palra”. Son muchas las décadas durante las que se le ha mentido a los padres y abuelos, diciéndoles que eso estaba “mal hablado”, “mal dicho”, que era “de paletos”…Y los que tienen que dar el paso para que se puedan dar clases en la escuela tienen muy interiorizado ese falso discurso y esas falsas razones para no “palral”. No solo no hay iniciativa, sino que, cuando la ha habido, se han puesto trabas. Gracias a la iniciativa de un par de maestros que estuvieron aquí, tuve el honor (hace ya al menos 10 años) de poder dar 6 clases a los “dagalis”. Clases contra las que estuvieron los padres y que salieron adelante gracias a los maestros, que vieron en la “palra d’El Rebollal” lo que es: una riqueza y una de nuestras señas de identidad. Lamentable- mente, eso no tuvo continuidad, cerrándonos así la puerta a la posibilidad del relevo generacional. En eso, nuestros vecinos del “Val de Xálima” nos dan mil vueltas a la hora de la defensa de su “fala”. Allí sí se enseña en la escuela. Allí sí se echan los bandos bilingües. Allí sí tienen los negocios el nombre en su “fala” … En cierto modo, tengo una sana envidia de ellos, un “ojalá en mi tierra se hiciera lo mismo”.

¿Existe alguna protección lingüística en El Rebollar por parte de la Junta de Castilla y León?

José Benito Mateos Pascual: Creo que la única protección oficial está sobre el papel. La Constitución (artículo 3.3) reconoce que las distintas variedades lingüísticas de España son un patrimonio que merece especial respeto y protección. El Estatuto de Au- tonomía de Castilla y León reconoce (artículo 5.2) a la lengua leonesa como parte del patrimonio lingüístico de la comunidad.

¿Acciones? Prácticamente inexistentes. Bien es cierto que, gracias a la presión política del leonesismo, a través de la UPL (Unión del Pueblo Leonés), se consiguió una partida presupuestaria para la defensa de la lengua leonesa, invertidos en la creación de la Cátedra de Estudios Leoneses, la elaboración de varios documenta- les sobre la lengua leonesa (dentro de los cuales, lógicamente, estaba la “palra d’El Rebollal”),… Evidentemente, es poco (o, al menos, mucho menos de lo que nos gustaría), pero es un comienzo.

Por ello, ante este “desierto” son muy importantes la acciones llevas a cabo por distintas asociaciones en defensa de las distintas lenguas minoritarias habladas en la Región Leonesa (leonés, gallego y portugués). Son raras las iniciativas desde los ayuntamientos, pero no quiero olvidar los esfuerzos de Robrea (Robleda, Salamanca), que tiene señalizadas las calles y los caminos en “la palra” y los de la comarca de Cabreira, con los nombres de los pueblos en llionés (por ejemplo, Truchas/Trueitas). Carteles estos últimos donde, por cierto, muchas veces aparecía tachada la denominación en llionés… Habría que imaginar qué dirían los amigos del centralismo si la situación fuese al revés en lugares, por ejemplo, como Cataluña…

Además de la “palra d’El Rebollal”, ¿qué queda del leonés en la provincia de Salamanca?, ¿en el castellano cotidiano de los salmantinos y salmantinas hay palabras y expresiones que denoten un claro sustrato lingüístico leonés?

José Benito Mateos Pascual: Aunque quiera negarse, la lengua leonesa sigue muy viva en Salamanca. Aparte de la “palra d’El Rebollal”, también se conserva con relativa fuerza en Las Arribes con estructura, vocabulario… La misma canción de “La Riverana” (El burro de Villarino) fue recogida por Dámaso Ledesma en leonés…Sin embargo, del mismo modo que ocurre en El Rebollar, las acciones para su defensa son muy escasas. También en la Sierra de Francia se sigue hablando leonés, aunque más castellanizado. Sin embargo, se puede oír el uso del verbo “pechar” (cerrar con llave), nombres de árboles en femenino, como “la nogal” … Y un buen cajón lleno de vocabulario.

En el resto de la provincia, aparte del portugués (La Alamedilla y La Bouza), es mucho lo que se conserva de la lengua leonesa. El sustrato en vocabulario es inmenso, tanto que, debido a ese “ancha es Castilla” que se suele vender, son muchas las palabras leonesas de uso tan corriente en Salamanca que se apuntan como “castellanas” (sin serlo). Un ejemplo. En un artículo que escribieron, en un periódico local, sobre la “palra d’El Rebollal”, tuve la ocasión de colaborar. En una especie de vocabulario que les mandé, incluí la palabra “regatu” (en castellano, arroyo). Pues bien, no debió gustarles mi traducción, y cambiaron la verdadera traducción al castellano (arroyo) por la leonesa (castellanizada) “re- gato”. O sea, que tradujeron la palabra del leonés… al leonés, como parte de esa “manía” de llamar castellano a todo, difuminando así tanto lo leonés como lo verdaderamente castellano… Aparte de eso, también está enormemente extendido el uso del artículo con el posesivo, típica de la lengua leonesa (la mi casa, el mi pueblo…). Es mucho lo que se conserva, aunque se quiera disfrazar.

¿Es cierto que el Fuero de Salamanca está escrito en leonés?

José Benito Mateos Pascual: Sí que es cierto que el fuero de Salamanca está escrito mayoritariamente en leonés. Evidente- mente, en un leonés no normativo, pues no existía norma escrita. Y tampoco de la misma manera, pues no está escrito por una única mano. De este modo, puede uno encontrarse con una misma palabra escrita de varias maneras.

Está también el hecho de que los manuscritos sobre el Fuero de Salamanca que se conservan son los más modernos. El original, del s. XII y su primera copia (mediados del s. XII) están perdidos, y se conocen a partir de las 3 copias posteriores, conocidas como los manuscritos A (s. XIII), B y C (s. XIV). Las copias, al ser posteriores, están más castellanizadas, especialmente el conocido como “manuscrito C” (el más moderno), seguramente debido a la actualización de las palabras usadas en el original por las que se iban imponiendo en la época de redacción de las copias.

Y luego está el hecho de que, en las reediciones modernas, se ha querido “adecuar a la grafía moderna” para que resultara “más comprensible”, con todo lo que eso conlleva…

En definitiva: sí que es cierto que el Fuero de Salamanca es- taba escrito en leonés. La prueba es que, incluso las versiones más modernas, están cargadas de leonesismos y que, cuanto más antiguo es el manuscrito, más leonesismos aparecen. Cabe pensar que los originales (s. XII) estarían escritos en leonés, salpicado de cultismos en latín, lengua también en uso para los textos legales. Podría pensarse que, igual, podrían estar en latín. Sin embargo, el texto del Fuero, al ir dirigido al pueblo, tendría que estar redactado en la lengua que hablaba el pueblo: la lengua leonesa.

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